Resumen rápido
El Maratón de la Ciudad de México celebró su edición 43 el 30 de agosto, reuniendo a cerca de 30 mil corredores. Este evento, que inició hace más de 40 años, se ha consolidado como un símbolo deportivo en la ciudad.
Desde su nacimiento en 1983, el Maratón de la Ciudad de México ha recorrido un camino fascinante que refleja el espíritu indomable de sus habitantes. Todo comenzó con una idea impulsada por Sandalio Sainz de la Maza, quien buscaba reunir a los corredores en una competencia única en su tipo. La primera edición atrajo a aproximadamente 7,500 participantes, y con el tiempo, ese número ha crecido hasta alcanzar los 30 mil en la edición 43, celebrada el pasado 30 de agosto.
En aquella jornada emblemática, los corredores partieron desde Ciudad Universitaria, atravesando las icónicas calles de la capital, y terminaron en el Zócalo. La trayectoria de 42.195 kilómetros se convierte en un símbolo que une no solo a los atletas, sino también a miles de espectadores y voluntarios que cada año hacen posible este evento.
La historia del Maratón de la Ciudad de México no sólo se cuenta a través de sus números, sino también por el legado cultural que ha dejado. A lo largo de los años, los organizadores han integrado elementos de la identidad mexicana, incluyendo colaboraciones con artistas como José Luis Cuevas para la creación de los carteles promocionales. Así, este maratón se ha convertido en un escaparate de la cultura y el arte de la ciudad.
Entre las destacadas actuaciones de la edición 43, el peruano Cristhian Pacheco se llevó la victoria en la categoría varonil, mientras que la etíope Alemtsehay Asefa Kasegn brilló en la rama femenil. También se reconoció el desempeño de los atletas en silla de ruedas, con victorias de Gonzalo Valdovinos y Brenda Osnaya, lo que reafirma la inclusión y diversidad de este evento deportivo.
Aunque el Maratón de la Ciudad de México ha evolucionado, su esencia permanece. Lo que comenzó hace más de cuatro décadas no solo es una carrera; es un acontecimiento que reúne a personas del mundo entero, transformando las calles de la ciudad en un festival de deporte, orgullo y comunidad.
Con cada paso, los corredores y espectadores reafirman que el Maratón de la Ciudad de México es mucho más que una competencia; es una tradición que celebra la unión y la perseverancia de una ciudad viva y vibrante. En 2026, la historia continuará, y con ella, el legado de un evento que sigue inspirando a generaciones.








































