Resumen rápido
Habitantes de Guadalupe, Zacatecas, se sorprenden al recibir tortillas envueltas en papel con la bandera de Estados Unidos. Este material promocionaba un programa de retorno para migrantes. Las quejas por manchas en las tortillas no se hicieron esperar.
La historia comenzó con un simple gesto que dejó atónitos a los habitantes de Guadalupe, Zacatecas. Todo comenzó cuando a las tortillas, ese alimento básico de la dieta mexicana, se les comenzó a dar un envoltorio poco común: un papel impreso con la bandera de Estados Unidos. Karina Martínez, una de las vecinas que recibió el curioso envoltorio, comentó con sorpresa: “Sí, me tocó. Se me hizo raro que nos dieran las tortillas en ese papel. No es de aquí. Vi la bandera de Estados Unidos y pensé: pues estamos en México”.
Este peculiar papel promovía el programa “CBP Home”, que busca facilitar el regreso planificado de migrantes indocumentados a Estados Unidos. Durante los meses de junio y julio, una mujer no identificada distribuyó los envoltorios en varias tortillerías de la localidad. Jesús Ramírez, responsable de una de ellas, indicó que el material ya se había agotado, pero no sin antes generar una serie de quejas por parte de los consumidores.
“Pero ya después sí empezaron de: oye, ¿sabes qué? El papel mancha la tortilla, se quedan las estrellas pintadas en la tortilla y ya pues, las tengo que quitar porque sí está pintando la tortilla”, relató Zaira Valdez, encargada de otra tortillería.
La incomodidad por las manchas en las tortillas llevó a diversas tortillerías de Guadalupe a dejar de utilizar el material. Karina Martínez corroboró que muchas personas expresaron su descontento: “La de abajo, pues sí, dije: sabe por qué dan si se pintan las tortillas”.
Hasta la fecha, las autoridades no han emitido un comunicado oficial sobre la distribución de esta propaganda, quien ha quedado en el limbo. Juan Pablo Layseca, director de la PROFECO en Zacatecas, mencionó:
“Hasta el momento no hemos recibido ninguna queja por parte de personas consumidoras relacionadas con ese tema, estamos invitando a todos los consumidores, si sienten que sus derechos son vulnerados como consumidores, por favor acudan a esta oficina para darles la orientación”.
Mientras algunos ciudadanos consideran intrusivo el mensaje antimigrante en México, otros ven en el programa una oportunidad única para reunir a sus seres queridos. Laura Valadez, habitante de Guadalupe, expresó con esperanza: “Sí, porque yo tengo muchos… bueno, tengo años sin ver a mis tíos que están por allá lejos, mis migrantes, y pues sería un bonito, un bonito sueño para volverlos a ver”.
La Embajada de Estados Unidos no ha respondido a las consultas sobre la responsabilidad en la impresión y distribución del material, dejando a la comunidad de Guadalupe en un estado de incertidumbre. Lo que comenzó como un simple envoltorio de tortillas, acabó siendo un tema de debate sobre la migración, la identidad y cómo se relacionan las dos naciones en su cotidiano.
En resumen, el episodio de las tortillas en Guadalupe, Zacatecas, no solo ha resaltado la singularidad del uso de propaganda en un alimento tan básico como la tortilla, sino que también ha puesto de relieve las preocupaciones de los consumidores y el sentir de una comunidad ante el complejo tema de la migración.








































